La noche del pasado jueves al viernes no se me olvidará fácilmente y es que viví mi primera riada.
Ya durante toda la tarde del jueves parecía que estábamos en las Filipinas dado que la lluvia era muy fuerte y hacía muchísimo viento. De hecho, en el trabajo se portaron muy bien y nos pusieron un bus privado para esa tarde para volver a casa.
Llegando a casa me encontraba estampas como ésta:
Negocio sí, negocio también, todos con los sacos de arena en las puertas, como si de Venecia se tratara. Yo al principio pensé que se estaban flipando un poco, pero al día siguiente cuando fui a la parada y me dijeron que no había buses porque todo el centro estaba anegado de agua, empecé a pensar que igual no flipaban tanto. Así que el viernes me tocó ir andando al trabajo, casi 50 minutos mañaneros. Despertar me desperté, pero casi prefiero llegar un poco más dormidillo… Al menos yo pude ir que hay quien no pudo ni salir de casa dado que los bajos y la calle tenían medio metro de agua.
Os dejo aquí un link de un vídeo para que comprobéis el estado de las principales calles, y ésta no era la peor ni mucho menos:
http://www.flickr.com/photos/bcie/4119032463/
El problema, aparte de los atascos formados por el corte de las principales calles (imaginaros que cortaran a la vez el Paseo Independencia, la Gran Vía, Paseo Pamplona y Cesaraugusto… aunque esto me recuerda al tranvía :p ), es que resulta que por un error humano se inundaron también las depuradoras y por miedo a que el agua se hubiera contaminado, casi la mitad de la ciudad de Cork se quedó sin agua. De hecho, todavía no la tienen, está previsto que se restaure el servicio este fin de semana.
Imaginaros una semana entera sin agua! Ni ducha, ni grifo, ni cocina… Por suerte a mí no me ha afectado esto, aunque también han lanzado un aviso de que no bebamos agua del grifo.
Lo más extraño es que las riadas en Cork no son cosa nueva y suelen suceder cada cierto tiempo, pero… ¿están haciendo algo por evitarlo? Por lo que oigo, va a ser que no.
Cork se llevó un buen susto y varapalo, pero localidades como Fermoy tuvieron una riada mucho peor dado que los puentes quedaron completamente innaccesibles y las dos partes de la ciudad estuvieron incomunicadas por carretera.







